Se analiza la campaña "anti-Argentina" y su posible conexión con el posicionamiento geopolítico de Javier Milei, incluyendo su apoyo a Israel y su alianza con Trump.
Se mencionan las acusaciones de racismo, inmadurez emocional, corrupción y grosería dirigidas hacia Argentina, citando a Pérez Reverte.
Maravilla Martínez es presentado como alguien que niega el racismo en Argentina, a diferencia de lo que habría ocurrido en Estados Unidos con la segregación racial.