Un ingeniero de 35 años, Facundo Rico, fue brutalmente asesinado en España. El crimen, perpetrado por un hombre de 65 años celoso, se caracterizó por el uso de gas pimienta y múltiples puñaladas.
El agresor, tras cometer el acto, se suicidó. La policía dio por cerrado el caso debido a la muerte del autor, pero el suceso pone de relieve la violencia desatada por celos.