La llegada de una bebé sin vida al hospital de Villa Gesell ha generado conmoción y sospechas. La madre, Lucía Sosa, y el padre, Héctor Aguirre, llevaron a la pequeña Isabela, de dos años, al centro de salud, pero ya no presentaba signos vitales.
Tras más de 40 minutos de intentos de reanimación por parte del equipo médico, se confirmó el fallecimiento de la niña. El caso se judicializó y se descubrió que la madre ya había sido investigada por la muerte de otras dos hijas en circunstancias similares. La autopsia reveló que la beba murió por asfixia obstructiva, aunque no se encontraron lesiones compatibles con violencia infantil. La fiscalía sospecha de la madre y solicitó pruebas adicionales.