El Cerro Catedral en Bariloche se viste de blanco, celebrando la llegada de la nieve y ofreciendo postales invernales. Este fenómeno climático se presenta en un momento estratégico para el turismo, impulsando altos niveles de ocupación hotelera y un fuerte movimiento comercial.
La nieve no solo embellece el paisaje, sino que también potencia la actividad económica de la región, beneficiando a centros de esquí, hoteles y comercios locales.