El Banco Central ha autorizado a las empresas a pagar salarios en dólares, como parte de la ley de reforma laboral. Esta medida permite que las remuneraciones, tanto en moneda nacional como extranjera, queden bajo las mismas disposiciones bancarias.
Las nuevas regulaciones abarcan la apertura de cuentas, el mantenimiento gratuito de las mismas y otros movimientos bancarios relacionados con las acreditaciones salariales, unificando el tratamiento para ambas monedas.