Se debate si los artistas deben involucrarse en política, considerando que algunos expresan opiniones que no dominan y pueden generar controversia. Se plantea que, si bien la expresión es libre, los agravios no son constructivos para la sociedad.
Se sugiere que los artistas deberían enfocarse en su arte y evitar posicionamientos políticos que puedan alienar a parte de su público. Se valora la diversidad de opiniones, pero se enfatiza la importancia del respeto en el debate.