La relación de Argentina con Brasil es compleja y estratégica, más allá de la afinidad política del presidente de turno. Si bien estar con Brasil es fundamental, la alianza con un candidato de la derecha brasileña es un asunto distinto.
Se recuerda que el Brasil de Lula promovió un acuerdo nuclear con Turquía e Irán en 2010, que fue vetado por Estados Unidos, y que Brasil intervino en el caso de Zelaya en Honduras. Esto demuestra que Brasil, a pesar de su profesionalismo diplomático, también juega un rol político activo en la región.
Argentina, por su parte, ha optado por una apertura hacia Occidente, mientras que Brasil mantiene una relación con el "sur global" y un orden alternativo. La necesidad de una relación estructural con Brasil, su principal socio, es innegable.