Se aborda la cuestión del antisemitismo en Argentina, sugiriendo que los focos existentes no alcanzan la magnitud de otros países y que están vinculados a la sobrecarga de opiniones sobre el conflicto entre Israel y Palestina.
Se critica a quienes defienden a Irán y Hamás, acusándolos de apoyar a terroristas y de utilizar el conflicto para atacar a Israel y a figuras como Javier Milei.
Se destaca la tranquilidad con la que viven los judíos, musulmanes y católicos en Argentina, contrastando con la violencia religiosa y los conflictos territoriales que afectan a otras partes del mundo.