La familia real británica se encuentra bajo amenaza de atentado por parte de los Guardianes de la Revolución Islámica, según comunicados oficiales.
Esta advertencia se da en el contexto de la guerra entre Irán y Estados Unidos, y señala que cualquier base británica utilizada para ataques estadounidenses contra Irán será un objetivo legítimo. Medios británicos sugieren que la familia real también estaría amenazada por ser considerados, desde el punto de vista iraní, responsables históricos del conflicto en Medio Oriente.