Se aborda el caso de una joven obligada a consumir marihuana y maltratada por su novio. Se sugiere que la situación podría deberse a una "fuerza negativa" o un "ritual", y se advierte que puede haber "un mal por detrás".
Se describe cómo una fuerza negativa puede atar a las personas a relaciones perjudiciales, incluso cuando son conscientes de que la relación terminará mal. Se menciona la posibilidad de que esta "maldición" se haya transmitido generacionalmente y deba ser cortada.