Se describen situaciones de agresión que habrían sufrido argentinos en España tras el Mundial. Se mencionan casos de personas golpeadas en el subte y una chica a la que le rompieron la nariz, evidenciando un clima de hostilidad que va más allá de lo futbolístico.
El cronista Gonzalito Vázquez expresa su incredulidad ante estos hechos, ya que en su año y medio de residencia en España nunca imaginó que el fútbol pudiera generar tal nivel de violencia. Se plantea la hipótesis de que estos incidentes podrían ser el resultado de una campaña orquestada o de un sentimiento negativo preexistente hacia los argentinos.