La historia de Derek, un adolescente de 13 años de Villa Elisa, Entre Ríos, se destaca por su iniciativa de trabajar durante las vacaciones de invierno para ahorrar y reparar su celular, además de cubrir sus gastos personales. A pesar de su corta edad, demuestra una gran responsabilidad y madurez al proponerle a su madre trabajar en una tornería.
Su madre, lejos de oponerse, apoya la decisión de Derek, valorando la importancia de que aprenda el valor del esfuerzo y el trabajo. El joven combina sus estudios secundarios con medio turno en la tornería "Roulac", demostrando un gran compromiso y una actitud positiva.
Derek no solo trabaja para sus gastos, sino que también ha utilizado sus ahorros para comprarse una cubierta nueva para su bicicleta. Su tío destaca la empatía y la disposición de Derek para ayudar, así como su conocimiento de herramientas y su deseo de aprender.