Se le habla directamente a Yuyito, a quien se respeta como figura indiscutible del medio. Se considera que los adjetivos calificativos que utilizó en su programa evidencian su enojo. Se le aclara que no son "malos" y que la información que manejan es solo eso, información, sin dar opinión.
Se le pide a Yuyito que revise su propio programa o el canal para entender de dónde proviene la información que reciben.