En medio de la crisis económica, se observa un resurgimiento de prácticas de trueque, especialmente en los alrededores de supermercados. Personas intercambian electrodomésticos viejos pero funcionales por alimentos básicos como fideos o arroz, evidenciando la necesidad de complementar ingresos y cubrir necesidades esenciales.
Esta modalidad, que recuerda al "Club del Trueque" de épocas pasadas, se manifiesta en estacionamientos y plazas, donde la gente busca canjear bienes por mercadería. Aunque los supermercados no participan directamente, la práctica demuestra la ingeniosidad y el esfuerzo de la población para sobrellevar la difícil situación económica.