El pastor Cinalli critica la tendencia de las personas a vivir "al revés", enfocándose en las cosas pasajeras y cotidianas mientras descuidan las cosas eternas y la salvación de su alma.
Advierte que preocuparse solo por las cosas terrenales, sin atender lo más importante, es un error fundamental.
Sostiene que la vida en la tierra es solo un breve paso y que la verdadera preocupación debe ser por las cosas eternas y la relación con Dios.