Se expone la supuesta fabricación de videos de acoso a argentinos en el extranjero, utilizando influencers y actores para generar contenido viral.
La estrategia consistiría en crear situaciones forzadas, editar los videos y luego replicarlos masivamente en redes sociales para desestabilizar o generar una narrativa específica.
Se advierte sobre la dificultad de discernir la veracidad de estos contenidos, especialmente cuando los medios repiten información sin una investigación propia.