Se analiza la logística y las implicaciones legales del viaje de Wanda Nara con sus hijas a Italia. Se menciona que, al ser ciudadanas italianas, el viaje a Milán requería un permiso especial y que la escala en Alemania y luego el ingreso a Europa complicaron la situación.
La abogada Ana Rosenfeld habría llamado a Wanda para que cambiara de vuelo y evitara problemas. Se sugiere que la situación se complica porque, si Icardi autoriza el regreso de las niñas a Argentina, se caería la denuncia por secuestro, lo que le daría una ventaja a Wanda. Sin embargo, si él no firma, las niñas no pueden salir de Italia.