Emiliana se acerca a vender varias piezas de joyería, incluyendo unos aros de oro con brillantes de la marca Tiffany (modelo Paloma Picasso) y un anillo de oro con brillantes de la marca Chanel. Su objetivo es obtener fondos para abrir un local de sublimación.
La tasadora elogia la calidad y marca de las piezas. A pesar de que los aros Tiffany no son del estilo de Emiliana, los conserva con cariño. El anillo Chanel es descrito como precioso.