Un incidente ocurrió en Villa Fiorito Kirchner cuando una cuadrilla municipal se disponía a podar árboles y un vecino, que se identificó como policía, se opuso amenazando al personal con un arma, argumentando que el árbol le pertenecía.
El funcionario municipal defendió a su equipo ante la intimidación del vecino. El hecho, que generó tensión y terminó con ambos involucrados en la comisaría, resalta la creencia errónea de algunos ciudadanos de que el espacio público, como el arbolado, es de su propiedad privada.
Se observa que los empleados municipales vestían camperas abrigadas, mientras que el vecino agresor estaba en cuero, un detalle peculiar en el contexto del enfrentamiento.