Una vecina, Amalia de Añazú, reclama sobre el mal funcionamiento de las cámaras de seguridad en la ciudad. Afirma que muchas cámaras no funcionan y que las que sí lo hacen son utilizadas principalmente para multar a los ciudadanos.
La vecina expresa su frustración y denuncia la falta de mantenimiento y operatividad de la infraestructura de vigilancia. Se menciona un incidente en el que fue atropellada por un colectivo mientras iba en bicicleta por una bicisenda, y cómo las cámaras no registraron el suceso.