La Unión Europea ha aprobado un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo primero, que incluye al petróleo ruso. El objetivo es perjudicar los ingresos fiscales y la capacidad exportadora de Rusia, estableciendo el crudo a 44,10 dólares por barril.
A pesar de la desaprobación rusa, este nuevo paquete de medidas busca afectar la economía del país. Sin embargo, se ha concedido una exención particular al gas natural licuado, beneficiando a Grecia.
El acuerdo, alcanzado tras negociaciones, congela el límite máximo del petróleo ruso en 44 dólares por barril durante 12 meses. El paquete también incluye sanciones contra bancos rusos, plataformas de criptomonedas y diversas personas y empresas vinculadas al apoyo de la invasión a Ucrania.