Donald Trump amenazó con un "gran castigo militar" a los rebeldes hutíes de Yemen tras sus ataques a dos petroleros saudíes en el Mar Rojo. El mandatario responsabilizó a Irán por los ataques, considerando a los hutíes como su apoderado. Este incidente abre un nuevo frente en la guerra entre Estados Unidos e Irán y aumenta la preocupación por el suministro mundial de petróleo.
El grupo hutí, aliado de Irán, controla el estrecho de Bab el-Mandeb, clave para el comercio con Europa. El lunes anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, cuyo puerto de Yambu es crucial para la exportación de petróleo como alternativa al Estrecho de Hormuz. El barril de petróleo Brent superó los 100 dólares tras estos eventos.