Se retoman las teorías conspirativas sobre la final del Mundial, afirmando que la bandera de Malvinas generó un conflicto que impidió la victoria de Messi, supuestamente decretada por la FIFA.
Se narra una supuesta intervención de la corona británica, la FIFA y Macri, quien habría entrado al vestuario para indicar a Messi que "jugara para atrás".
Se cuestiona la credulidad de esta versión, pero se insiste en que algo ocurrió y que la FIFA podría haber influido en el resultado.