La tensión entre Irán y Estados Unidos se profundiza ante las declaraciones cruzadas. Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, aseguró que Irán pagará un alto precio y definió la doctrina de Washington como "cabeza por ojo", en respuesta a la postura iraní de "ojo por ojo".
La Guardia Revolucionaria Iraní advirtió que no permitirá la exportación de una sola gota de petróleo y que atacará infraestructuras económicas si persisten las agresiones estadounidenses. Irán, por su parte, sostiene que si no puede exportar petróleo, nadie lo hará.