Un temporal de nieve sin precedentes azota Puente del Inca, acumulando hasta tres metros de nieve y dejando el pueblo intransitable.
Los habitantes, como Julio, realizan un esfuerzo diario para despejar pasillos y mantener la comunicación, cavando medio metro de nieve cada día solo para poder salir de sus casas.
Este fenómeno, el octavo día de temporal continuo, es extraordinario incluso para los residentes de montaña experimentados. La acumulación de nieve es tan severa que las casas quedan sepultadas y el riesgo de colapso estructural es inminente si no se retira constantemente.
A pesar de la dureza de la situación, los residentes se mantienen firmes, preparándose para otros diez días de temporal. Las autoridades han evacuado a unas 50 personas vulnerables, mientras otros se quedan para preservar sus hogares, enfrentando una batalla constante contra la naturaleza.