Se analiza la actitud de Chiqui Tapia en contraste con la de Lionel Messi y Lionel Scaloni tras la derrota en el Mundial. Mientras Messi y Scaloni parecen mostrarse aliviados o conformes, Tapia genera dudas sobre su estado de ánimo.
Se describe a Scaloni como alguien que parece relajado y contento, incluso firmando un yeso a un vecino. Messi, por su parte, se muestra más reservado, pero su actitud contrasta con la aparente preocupación de Tapia.
Se especula sobre si Tapia bajó preocupado del avión o si simplemente estaba cansado por el viaje. Se menciona la posibilidad de que tenga el teléfono en el saco, aunque no se lo ve.