La escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, sumada a los ataques de hutíes en el Mar Rojo, ha provocado un nuevo aumento en el precio del petróleo, superando los 100 dólares por barril.
Este escenario genera incertidumbre en los mercados financieros, afectando a las monedas emergentes y las bolsas de valores. La preocupación por el posible regreso de la inflación global aumenta, dado que el precio del petróleo repercute en los costos logísticos y en el precio final de diversos productos.
Se detalló la diferencia entre los futuros del petróleo Brent (L.3) y otros instrumentos financieros (BZW00), explicando que las entregas futuras pueden tener un impacto no inmediato en los precios. Sin embargo, la volatilidad es alta y responde rápidamente a las noticias internacionales.