Mario González, residente de alta montaña en Penitentes, advierte sobre los riesgos de avalancha y las condiciones climáticas adversas que impiden la realización de actividades turísticas en la zona.
A pesar de la acumulación de nieve, los centros de esquí y parques de nieve permanecen cerrados, al igual que otros emprendimientos turísticos en la región. La vida en alta montaña se vuelve solitaria y precaria, con servicios limitados y la dependencia de provisiones propias y la ayuda vecinal.
González, con 50 años de experiencia en montaña, desaconseja actividades como el trekking o la escalada debido al alto riesgo de avalanchas y la complicación que esto generaría para los equipos de rescate.