Ricardinho Silva batió su propio récord de habilidad con la pelota, manteniéndola en juego durante 51 horas seguidas en México. A pesar de la exigencia física, el deportista demostró una resistencia impresionante.
Se menciona que durante el desafío pudo tomar bebidas, pero no dormir ni comer. El futbolista expresó su disposición a continuar por más tiempo si fuera necesario, demostrando su dedicación.