Se relató un insólito caso de un restaurante con dos estrellas Michelin en Corea del Sur que servía un postre semihelado con hormigas, lo que generó controversia y una denuncia.
Las hormigas, importadas ilegalmente, eran un ingrediente opcional que los comensales podían elegir para dar un sabor agrio al postre. El chef podría enfrentar hasta un año de prisión por esta práctica.
Se mencionó que en algunos países asiáticos el consumo de insectos es común, pero en este caso específico, la ilegalidad de las hormigas fue el principal problema. El restaurante, con cenas de alrededor de 200 dólares, ofrecía esta opción exótica a sus clientes.