La situación de los mineros atrapados en Catamarca se agrava ante la imposibilidad de un rescate rápido. A pesar de que se han localizado refugios en la zona, la caminata a través de dos metros de nieve y temperaturas de 27 grados bajo cero presenta un riesgo extremo, incluso para personas acostumbradas a condiciones adversas.
Se compara la situación con la Antártida para dimensionar la crudeza del frío, y se resalta la dificultad de orientarse en un paisaje completamente blanco y sin referencias. La desesperación de los mineros y sus familias es palpable, ya que el tiempo corre en su contra y las posibilidades de un rescate seguro parecen disminuir con cada hora que pasa.