El gobierno británico se declaró en máxima alerta tras una advertencia de la Guardia Revolucionaria de Irán sobre el uso de bases e instalaciones británicas por parte de bombarderos estadounidenses. Londres ha implementado un esquema escalonado de defensa aérea y antimisiles, coordinando recursos con la Marina Real, el ejército y la Fuerza Aérea, en colaboración con la OTAN.
Irán advirtió que la base de Gran Bretaña es otro tema aparte, motivada por el uso de sus instalaciones por parte de EEUU. El país cuenta con un sistema de defensa permanente y capacidades avanzadas para responder a cualquier amenaza.