Se destacó el pragmatismo en la gestión de Javier Milei, a pesar de los enormes desafíos de una Argentina "quebrada". Se mencionó la eliminación del cepo cambiario como un paso necesario para una sociedad liberal.
Se contrastó el aumento del gasto público durante el kirchnerismo (del 25% al 45% del PBI) con la reducción implementada por el actual gobierno (del 45% al 30% del PBI).
Se afirmó que, a pesar de la reducción del tamaño del Estado, se percibe mayor seguridad, orden público y estabilidad en las cuentas fiscales, con una baja en la inflación y la deuda.