La "chueca" y la "voleadora", variantes del juego ancestral de la vieja opalinga, son reconocidas como patrimonio inmaterial de La Pampa y deporte provincial.
Estas prácticas, jugadas con palo y pelota, tienen raíces prehispánicas y se practicaban en diversas comunidades de América, adaptándose a cada cultura.
A pesar de la pérdida de significado original tras la conquista, se busca revitalizar estos juegos, promoviéndolos en escuelas y comunidades para fortalecer la identidad cultural.