Se propone la inclusión de la insignia de las Islas Malvinas en los uniformes de las fuerzas de seguridad y armadas como símbolo de reivindicación de la soberanía argentina.
La idea surge en el contexto del debate sobre el retiro de los adhesivos de Malvinas de los colectivos, y busca reforzar el sentimiento patriótico y la unidad nacional en torno a la causa de las islas.
Se argumenta que, si las Malvinas son argentinas, su emblema debería estar presente en todos los ámbitos, incluyendo escuelas, comisarías, hospitales y uniformes. Se menciona que la presencia de la bandera en la Casa Rosada y otros lugares públicos refuerza este reclamo.
Se enfatiza que la reivindicación de las Malvinas es uno de los pocos temas que unen a todos los argentinos, junto con el fútbol de la selección. Se aboga por no tener miedo y por defender la soberanía en todos los frentes.