El primer ministro británico, Andy Burnham, anunció una reducción del 20% en impuestos para bares, clubes y locales de música en vivo, buscando demostrar mayor decisión que su predecesor. Esta medida, que supondrá un ahorro de aproximadamente 1.100 libras esterlinas para un establecimiento promedio, beneficiará a casi 32.000 locales.
Burnham también eliminará un impuesto a las facturas de electricidad domésticas y limitará las tarifas de autobús. El programa se financiará revisando ayudas a empresas con daños sociales, priorizando el apoyo a los pubs como "corazón de las clases principales".