El pastor Cinalli reitera que lo primero y más importante es Dios, su reino y hacer su voluntad, enfatizando que esta es la "sabiduría".
Asegura que aquellos que ponen a Dios en primer lugar no serán defraudados y recibirán bendiciones, citando la promesa de que Dios suple las necesidades.
Argumenta que enfocarse solo en lo terrenal y descuidar lo espiritual es un error, ya que lo terrenal es pasajero y lo espiritual es eterno.