Se debate si pedir un salario menor aumenta las posibilidades de conseguir empleo en el actual mercado laboral argentino.
Existe la creencia de que ajustar las pretensiones salariales a la baja podría ser una estrategia para ser contratado, dado el promedio salarial actual en el país, que se sitúa por debajo del millón de pesos.
Sin embargo, se plantea la dificultad de que las personas se pongan de acuerdo en un salario mínimo, ya que cada individuo conoce el costo de vida y sabe cuánto necesita para subsistir.