El verano europeo se presenta con una inédita ola de calor que, sumada a la falta de lluvias y sequía, está provocando incendios forestales en el sur de España. El viento fuerte agrava la propagación de las llamas.
La situación se replica en otros países como Francia, donde se registran incendios en zonas de difícil acceso. En Turquía, los incendios afectan áreas habitacionales, forzando la evacuación de familias y hoteles. Italia también reporta incendios forestales en un contexto de altas temperaturas, viento y escasez de lluvias.