Se reitera la preocupación por las niñas, quienes son vistas como "botines de guerra" en la disputa entre sus padres, Wanda Nara y Mauro Icardi.
La banda de delincuentes que ingresó a la casa de campo en Milán podría haber actuado por encargo o para alguien más, intensificando las sospechas sobre las motivaciones detrás del robo.
La madre de Wanda, Nora, se encuentra al cuidado de las niñas, quienes fueron testigos del violento suceso.