El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, propuso la formación de un gobierno de unidad nacional ante la proximidad de elecciones y en medio de acusaciones por corrupción. La propuesta busca estabilidad y seguridad para Israel, pero aún no ha recibido respuesta de la oposición.
Netanyahu enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y contra la humanidad, acusaciones que su oficina califica de "farsa". Estados Unidos ha reafirmado su apoyo, asegurando que no será detenido mientras esté en su territorio.
La popularidad de Netanyahu ha disminuido debido a los ataques de Hamas de octubre, que, según críticos, no debieron ocurrir. El mandatario busca consolidar su poder a pesar de las presiones internas y externas.