Un señor de Santa Cruz, que nació en Estados Unidos, comenta sobre el sentimiento anti-argentino en redes sociales. Menciona que su padre ya le hablaba del odio que les tenían los mexicanos en el pasado, incluso antes de las redes sociales. Expresa tristeza y bronca por la situación actual.
Considera que las críticas hacia Argentina son infundadas y que, salvo por los políticos, la gente argentina es extraordinaria y solidaria. Sugiere que la mentalidad ganadora y la forma de ser argentina pueden ser difíciles de entender para otras culturas, pero no la califica de soberbia, sino de una forma de ser que puede ser malinterpretada.