Diversos medios y figuras públicas, incluyendo The New York Times, The New Yorker y el actor Samuel L. Jackson, han acusado a la selección argentina de actitudes petulantes y deshonrosas, e incluso de tener una historia racista, sin presentar datos o argumentos concretos.
Estas acusaciones surgen en el contexto de la victoria de Argentina en el mundial y la controversia generada por las declaraciones del actor Javier Bardem. La cobertura mediática ha sido criticada por generalizar y estigmatizar al país y a su equipo.