Se criticó el uso de la causa Malvinas por parte de la dictadura para sostenerse, a pesar de las violaciones a los derechos humanos y el saqueo de recursos. Tras la guerra, se impulsó una "desmalvinización", tratando a los excombatientes como simples soldados utilizados.
Se mencionó que figuras como Galtieri fueron juzgadas y luego indultadas, y que Alfonsín, a pesar de haberlos llamado "héroes", luego se arrepintió, reconociendo el uso político de la causa.