Se debate sobre el machismo persistente en los medios de comunicación y la agresividad en las opiniones sobre los cuerpos y las caras de las mujeres. Se menciona el caso de Nati Jota, quien también fue objeto de críticas, como ejemplo de esta problemática.
Se señala la existencia de una generación, a la que se incluye, que tiene dificultades para evitar opinar sobre aspectos físicos, contribuyendo a la violencia y a los chistes sexistas. Se hace un llamado a la educación para erradicar estas actitudes tanto en hombres como entre mujeres.