La agenda del gobierno en el Congreso incluye la ley de inocencia fiscal, que busca ampliar el blanqueo de capitales. También se prevé la modificación de la carta orgánica del Banco Central para limitar su capacidad de financiar al Tesoro y emitir sin respaldo.
La ley de inocencia fiscal enfrenta dificultades, especialmente en cuanto a la inclusión de funcionarios. A pesar de que las declaraciones juradas de ganancia son en agosto y la ley se discutiría después, se busca dar seguridad al contribuyente, permitiendo que las rectificaciones espontáneas tengan validez retroactiva a 2025, incluso si ocurren después del vencimiento.
El objetivo es que las personas puedan blanquear sus dólares sin temor a perder los beneficios fiscales, incluso si son intimados por la AFIP antes de la determinación de oficio. Esto permitiría regularizar la situación sin generar el efecto de la ley anterior, que generaba "ruido" y la posibilidad de cobro de impuestos retroactivos.