Un ladrón ingresó a una panadería y, en menos de 30 segundos, robó la recaudación del día. El delincuente, que ya había cometido un robo similar en el mismo local diez días antes, fue captado por las cámaras de seguridad.
La empleada, a pesar de la tensión, reaccionó con relativa calma, posiblemente por haber vivido una situación similar previamente. El ladrón no amenazó con armas, pero sí insultó a la empleada. Se llevó 50 mil pesos en el primer robo y 70 mil en el segundo.
El rostro del delincuente está identificado y se busca su detención, ya que también ha robado en otros comercios de la zona. Los comerciantes han tomado medidas de seguridad, como cerrar la puerta con llave y verificar a los clientes a través del vidrio.