Se vinculó directamente la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central en 2012 con el posterior aumento de la inflación, que alcanzó el 300% interanual.
Se criticó la política de "plan platita" y la emisión de dinero con fines populistas, calificándola como una distracción de la política monetaria que conduce a un fuerte aumento de los agregados monetarios y a un proceso inflacionario creciente, rozando la hiperinflación.
Se señaló que esta situación generó problemas angustiantes para la población.