El actor Javier Bardem ha generado controversia al expresar críticas hacia la figura del presidente argentino Javier Milei y su apoyo al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, calificando a este último de "criminal de guerra".
Bardem, en una entrevista, argumentó que es injusto juzgar a la selección argentina por las acciones de Milei y cuestionó el apoyo incondicional al líder israelí. Si bien manifestó su cariño y respeto por Argentina, sus declaraciones han sido interpretadas por algunos como parte de una campaña anti-Argentina.
Estas opiniones se suman a un debate más amplio sobre la percepción internacional del país y sus líderes, y cómo las posturas políticas pueden influir en la opinión pública global respecto a temas sensibles como el conflicto en Medio Oriente.