El ministro de seguridad nacional israelí, el ultraderechista Ben Gvir, visitó la explanada de las mezquitas de Jerusalén acompañado por cientos de judíos, coincidiendo con una jornada de duelo y ayuno. Este recinto es considerado el tercer lugar más sagrado del Islam y el más sagrado del judaísmo.
El recinto se rige por un statu quo de 1967 entre Israel y Jordania, que permite visitas de no musulmanes pero prohíbe sus rezos. La visita de Ben Gvir y otros visitantes que han violado estas restricciones ha desencadenado condenas por parte de Jordania, la autoridad palestina y autoridades religiosas musulmanas, avivando tensiones en la zona.